Día del cooperativismo
En 1844 un grupo de trabajadores del tejido de
Rochdale (Inglaterra) se organiza para hacer compras colectivas y ayudarse
mutuamente ya que las condiciones de vida en la Inglaterra de entonces
eran terriblemente malas... para los trabajadores.
En realidad la idea provenía de unos años
antes y se debía a Robert Owen, el famoso socialista utópico
que proponía una forma de organización social diferente,
descripta en su obra "Libro del Nuevo Mundo Moral".
Son conocidos los ataques de Carlos Marx a Owen por considerarlo
un iluso cuando no un vendedor de ilusiones que colaboraba así
con los propios patrones, perpetuándo la injusticia social.
Han pasado muchos años desde entonces y el capitalismo
aquél que tenía niños de siete años ante
una máquina tejedora durante quince horas al día, con
enormes riesgos de accidentes y enfermedades, ahora ha optado por tenerlos
en los semáforos pidiendo monedas.
Las cosas han cambiado pero no como pensó
Marx ni Orwell. Tampoco resultaron como suponían aquellos tejedores
de Ronchester que fundaron la primera cooperativa.
Hoy el sistema cooperativo apenas si alcanza a veces
a ser una forma alternativa de los más pequeños ante los
más grandes; hasta que algún grande se apodera del sistema
y lo controla y se apodera de los esfuerzos y sueños de muchos.
En ese sentido iban las críticas del viejo Marx; la injusticia
social que no se ataca de frente, en sus raíces, no solo que
no se debilita sino que se fortalece.
El cooperativismo, tal como devino, han sido sólo
esfuerzos de los más pobres por no estar tan mal dentro de un
sistema perverso, pero no toca al sistema. Por el contrario, hoy las
cooperativas tienen su lugar legal dentro del sistema y muchas veces
son ejecutoras de tremendas injusticias sociales contra sus propios
miembros.
Ustedes dirán ¿qué forma de
celebrar el cooperativismo es esta, criticándolo?
Pero no todo es así.
Detrás de ello campea el espíritu que entiende
que la unión ante los problemas es una solución muy humana
y que la cooperación es mejor que la lucha entre iguales.
Hoy la lucha de clases de Marx ha quedado como un dinosaurio
histórico y tal vez sea hora de encontrar nuevas formas de realizar
las utopías que traigan la justicia, la paz, la equidad y el
amor a las relaciones entre los hombres y mujeres de este planeta que
habitamos.
Un mundo por explorar y realizar.
Ginés del Castillo - 1 de Julio de dos-mil
ONU - Año Internacional de la Cultura de Paz
UNESCO
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